Celebración del I curso de formación «Protección de indicios en el lugar del delito para unidades militares»

 

Entre los días 27 de febrero y 2 de marzo, la SECCIF ha impartido un curso de formación sobre protección de indicios en la Escuela de Técnicas de Seguridad, Defensa y Apoyo, que el Ejército del Aire tiene en la Base Aérea de Zaragoza.

La iniciativa surgió a raíz de las necesidades que, en cuestión de formación, ha impuesto la actual situación del Ejército del Aire. Asumiendo la ETESDA la formación del personal militar perteneciente a estas unidades en todo el territorio nacional, les ha sido encomendada la misión de preparar adecuadamente a sus efectivos para afrontar los nuevos retos. SECCIF ha sido elegida, por su prestigio y la calidad de sus enseñanzas, como la institución para colaborar en tan importante tarea.

El primer paso en esta colaboración ha sido la celebración de uno de los cursos que D. José María Otín, socio y colaborador habitual de la Sociedad, viene impartiendo para la misma con gran éxito desde hace varios años.

La evaluación del curso ha sido totalmente positiva, tanto por los alumnos como por la propia ETESDA, esperando por parte de SECCIF que este primer paso tenga su continuación en futuras colaboraciones.

Podréis leer una crónica más amplia en el próximo número de Quadernos de Criminología.

Presentación de «Escombros de la memoria»

 

El pasado viernes 16 de marzo, tuvo lugar, en la Casa de León en Madrid, la presentación de la novela titulada Escombros de la memoria, del profesor de Técnicas de Investigación Criminal del Centro Universitario Villanueva, Roberto Carro Fernández.

El formato de presentación basó su originalidad en vincular el contenido de la novela, de carácter costumbrista e histórico y con un cierto trasfondo criminológico, con la música en directo del quinteto de metales «Brasslladolid».

Lecturas cuidadosamente seleccionadas de algunos pasajes de Escombros de la memoria recorrieron los campos, las casas, las gentes y su intrahistoria del viejo páramo leonés, con la ayuda sonora de piezas inmortales de la música; desde danzas renacentistas, piezas barrocas y contemporáneas, hasta el jazz o la música vinculada al cine negro.

Así pudimos disfrutar en Madrid, como ya hiciéramos antes en Gijón y en Valladolid, de una tarde fantástica de literatura, música y también, criminología.